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Artículo 01



“BÚSCALO EN EL DICCIONARIO”.

PERO ¿CUÁL CONSULTAR?

 

Claudia Cecilia Baez Barrientos

ENP Plantel 6 “Antonio Caso”

Colegio de Literatura

 

Primera parte

Resumen: Cuando somos pequeños y tenemos duda sobre el significado de alguna palabra nueva que se presenta en nuestro entorno y consultamos a algún adulto, es común que en lugar de aclarar nuestra duda nos respondan “Búscalo en el diccionario”, pero no nos explican cómo utilizarlo; entonces el acercamiento que tenemos a los diccionarios resulta intuitivo. En el caso de los estudiantes de nivel medio superior, si bien los profesores los motivamos constantemente a que consulten el diccionario, en escasas ocasiones nos detenemos detalladamente a indicar a los alumnos cuál consultar y cómo utilizarlo, según el propósito de su búsqueda. Hay tantas posibilidades para la consulta de una misma palabra que difícilmente un solo diccionario podría contemplar y resolver todas; entonces ¿qué diccionario consultar, cómo utilizarlo y, sobre todo, cuándo?

Palabras clave: Diccionario

 

Para conseguir una redacción eficaz es recomendable tener a la mano un adecuado material de consulta al que podamos recurrir para resolver las dudas que siempre se presentan durante el proceso: una gramática, un manual de ortografía, un diccionario de significados, otro de sinónimos y uno más de dudas. No obstante, hay toda una variedad de diccionarios a los que podemos recurrir además de los tres tipos mencionados. Por lo anterior, es recomendable que desde la escuela familiaricemos a nuestros alumnos con toda la variedad a la que pueden recurrir, fomentando así la disciplina de utilizarlo cuando redacten ya que el acercamiento que tenemos a los diccionarios resulta intuitivo en la mayoría de los casos.

 

Cuando somos pequeños y tenemos duda sobre el significado de alguna palabra nueva que se presenta en nuestro entorno y recurrimos a un adulto, es común que en lugar de aclararla directamente nos responda “Búscalo en el diccionario”, dando por hecho que sobrentendemos que tal material se organiza en orden alfabético. Entonces una obra tan grande, en sentido literal, resbala a nuestras pequeñas manos y nos desesperamos al no poder manipularla con éxito y una pregunta viene a nuestra mente: ¿todos los diccionarios serán así de complicados?

 

Cuando iniciamos nuestra vida académica, las dudas que nos acompañaban no siempre son despejadas debido a que los profesores motivamos constantemente la consulta del diccionario pero en escasas ocasiones nos detenemos detalladamente en indicar a los alumnos cuál consultar y cómo utilizarlo según el propósito de la búsqueda: el significado de una palabra en la clase de literatura, su origen y evolución en la clase de etimologías, su relación con otras palabras en redacción, su equivalencia en otro idioma en las clases de lengua extranjera y su uso en un campo específico una vez que han elegido área.

 

Hay tantas posibilidades para la consulta de una misma palabra que difícilmente un solo diccionario podría contemplarlas y resolverlas. Entonces ¿qué diccionario consultar, cómo utilizarlo y, sobre todo, cuándo?

 

Estructura general del diccionario

Costal de ideas o cajones de colores, hay tanto en él que un diccionario reúne, dejando a un lado el orden, el colmo del desorden. Jamás las reglas de un juego fueron más rigurosas, ni más libre el juego mismo. El alfabeto cubre el caos. Estos son justamente los saltos que prefiero, y las locuras del amparo de un pretil.

R. Judrin, Retrato al modo del abecedario, s/a.

 

Al tratarse de una herramienta de consulta no solemos leer un diccionario de la misma manera que hacemos con cualquier otro texto: con calma y por el principio; es decir, pasamos de largo la introducción sin familiarizarnos con sus propósitos y criterios de organización, metodología, abreviaturas, etcétera. Damos por sentado que debemos limitarnos a abrirlo exclusivamente durante una urgencia y en el segmento donde se ubica la palabra que deseamos consultar; a diferencia de otras encuadernaciones, no cuenta con un listón guía con el que podamos marcar, a pesar de lo voluminoso que resulta, para no perder la página; como si una vez ubicada nuestra duda y adquirido el control sobre dicho concepto, lo desterráramos al olvido.

 

La lectura de la introducción permitiría familiarizarnos con los criterios y propósitos para los que fue elaborado el diccionario que deseamos consultar y así nos aseguraríamos si corresponde o no con los de nuestra búsqueda, no todos los diccionarios observan la mismamacroestructura (número de entradas y principio de organización) ni la microestructura (selección e información de cada entrada); además, ningún diccionario puede abarcar todas las palabras ni registros que integran nuestra lengua. Mientras más específica y detallada sea tal introducción, más podemos corroborar la confiabilidad y la calidad del diccionario.

 

Una vez familiarizados con la introducción, es obvio que no vamos a leer definición por definición, ya que, como mencionamos anteriormente, se trata de una herramienta de consulta, pero ya contaremos con plena conciencia si la información que vamos a encontrar es o no pertinente para nuestros propósitos de búsqueda. El inventario que encontramos en los diccionarios usualmente lo conocemos comoentrada o artículo léxico y se compone de los siguientes elementos:

 

Diccionario.

(Del b. lat. dictionarium).

1. m. Libro en el que se recogen y explican de forma ordenada voces de una o más lenguas, de una ciencia o de una materia determinada.

2. m. Catálogo numeroso de noticias importantes de un mismo género, ordenado alfabéticamente. Diccionario bibliográfico, biográfico, geográfico.

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Lema. Elemento que se va a describir a lo largo del artículo léxico, cuando un vocablo presenta derivación, composición, sufijación, prefijación, etc. le corresponde una entrada independiente.

Etimología. Aporta información sobre el origen histórico y geográfico del vocablo a definir.

Categoría gramatical. Indica si el vocablo es un núcleo, un modificador o un nexo, así como el género, número, transitividad, etcétera.

Definición. Describe el significado y las propiedades semánticas de una palabra, para considerarse una buena definición debe ser: completa, no circular, no negativa, no metafórica ni figurada.

Indicaciones semánticas. Añaden información sobre el uso de una palabra en cuanto a si se utiliza en: unidades fraseológicas, sentido figurado, locuciones, sentido irónico, metafórico, etcétera.

 

Los diferentes significados que presente de una misma palabra se organizarán de acuerdo a su frecuencia de uso y se separarán mediante números o rayas. Es recomendable que la información que contempla cada entrada siga la misma aunque los elementos varían de un diccionario a otro; dependiendo del propósito que observe, excluirá información o, por el contrario, la añadirá; además de los antes mencionados, podemos encontrar:

 

Información enciclopédica. Aborda los aspectos no semánticos de una palabra; es decir, la relación de la palabra con el entorno: anécdotas, etimología, tono afectivo, etcétera.

Ejemplos. Tienen la finalidad de hacer más clara o ilustrativa la definición, sobre todo cuando va dirigido a escolares o hablantes no nativos.

 

TIPOS DE DICCIONARIOS

Las palabras no son verdaderas ni falsas, por desgracia, el lenguaje no puede probarse a sí mismo; pero en cambio las palabras pueden ser justas: y es a esa música de los vínculos de lenguaje a la que nos invita un buen diccionario.

Roland BarthesInvitación al diccionario, 1970.

 

Un diccionario es “un catálogo o colección de unidades léxicas definidas o explicadas de algún modo, que se disponen en un orden determinado” (Bajo Pérez, 2000); para valorar si estamos consultando o no un buen diccionario, no solamente debemos tener claro que se ajuste a los propósitos de nuestra búsqueda sino también que vaya destinado a los usuarios correspondientes. El perfil que nos interesa es el de nuestros alumnos de bachillerato, quienes están en fase de aprendizaje pero con un conocimiento de la lengua materna que les permite ir más allá de un diccionario escolar.

 

En principio, de acuerdo a la manera en que están organizados, los diccionarios se clasifican en onomasiológicos ysemasiológicos.

 

A)   Diccionarios onomasiológicos

 

Parten del significado al significante, por lo cual reflejan la relación entre las palabras mismas relacionadas a un concepto determinado; por esta razón se organizan en cuadros sinópticos o esquemas.

 

El caso más representativo de este grupo son losdiccionarios ideológicos, entre los que se encuentra el de Julio Casares (Diccionario ideológico de la lengua española,1942); puede utilizarse en el salón de clases para reconocer los campos semánticos con que se relaciona cada palabra.

 

En este grupo también se pueden incluir los diccionarios temáticos, los cuales abordan los conceptos esenciales de un ámbito en particular, segmentándolo por campos y explicando alfabéticamente las definiciones correspondientes a cada división.

 

Continuará…

 

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