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Artículo 02

Volumen 03


DE LA MÚSICA POPULAR (POP Y ROCK) A LA POESÍA

 

Rosa Carmen Madrigal Campos

Colegio de Literatura

ENP Plantel 2 “Erasmo Castellanos Quinto”

 

La mayoría de los profesores de Literatura hemos experimentado la dificultad que representa acercar a los estudiantes a la poesía, ya que no tienen costumbre de leer. A continuación, deseo compartir una forma de enseñar poesía a nuestros alumnos que resulta atractiva. El acercamiento a la poesía puede presentarse a los adolescentes, por lo común desconocedores y distanciados de los textos literarios y en particular de la poesía, en parangón con una de las manifestaciones culturales más cercanas a sus propios intereses: la canción pop y la música rock (Calleja, 1988: 197-200); contrastar sus temas y fórmulas estilísticas es una actividad lúdica, que puede agradar a los jóvenes.

 

Generalmente, en las clases el acercamiento a la poesía suele ser por medio de una lectura directa acompañada de comentarios y análisis de todo tipo; luego suele comprobarse su asimilación a través de un ejercicio escrito. Pero siempre queda la duda de no haber creado un interés o una motivación que se traduzca en gusto; por eso, elegir el paralelismo con las canciones modernas como argucia metodológica puede ser útil.

 

Las canciones, a través de su impresionante promoción y divulgación, se han convertido en el más destacado producto de consumo juvenil en torno al que se ha venido desplegando toda una industria audio-visual: "La música ha adquirido el valor de un instrumento de comunicación masiva que llega y moviliza a los seres de cualquier edad, condición social o recursos económicos" (Cresta, 1984:182).

 

Un hecho evidente es que el adolescente que llega a la Escuela Nacional Preparatoria conoce un más o menos amplio repertorio de canciones de moda a la par que desconoce y ha oído hablar muy poco de los grandes poetas o, en cualquier caso, no los ha leído hasta ahora; siempre es importante señalar que hay sorprendentes excepciones. Por frívola que pueda parecer esta forma de acercarse a nuestras "joyas literarias", conviene no ignorar ni el escaso conocimiento de los textos clásicos ni el elevado grado de familiaridad con las letras de la música moderna de nuestros alumnos.

 

Hay que hacer notar que el acercamiento a la música sólo debe servir como anzuelo para pescar el interés de los alumnos y llevarlos hasta la poesía. El fin esencial de estos ejercicios es acercar a nuestros jóvenes lectores a la poesía, quitarle cierta solemnidad a su estudio y mostrarles que pueden disfrutar de ella tanto o más que de la música.

 

Estos ejercicios pueden aplicarse a cualquier tipo de música y a la poesía de cualquier época, por lo que el sistema puede utilizarse en todos los niveles escolares. A continuación vamos a mostrar algunos ejemplos de lo que se puede hacer al comparar canciones y poesía.

 

a) Las canciones pueden servir para explicar la función denotativa y la función connotativa de la lengua y para que el alumno compare el mayor o menor trabajo léxico entre canciones y poemas. Por ejemplo, en la canción “Flor de loto” del grupo Héroes del Silencio puede estudiarse la función connotativa y luego ver la misma función en el poema “Me tienes en tus manos” de Jaime Sabines:

 

“Flor de loto”

Héroes del Silencio

“Me tienes en tus manos”

Jaime Sabines

Nunca fue tan breve una despedida,

nunca me creí que fuera definitiva,

nunca quise tanto a nadie en mi vida,

nunca a un ser extraño le llamé mi familia,

nunca tuve fe en mi filosofía,

nunca tuve yo ni gurú ni guía,

nunca desprecié una causa perdida,

nunca negaré que son mis favoritas.

Esta es mi flor de loto y yo

era su sombra.

Esta es mi flor de loto

mi mundo no se aclarará.

Tanto vagar para no conservar nunca nada,

nunca una llama permanece encendida,

nunca aguanté su calor, nunca

más, nunca más de un día,

nunca soporté ser un alma invadida

hasta que vi frente a mi por quien yo moriría.

Esta es mi flor de loto.

¿Querrás tú rectificar las líneas de mis manos?

¿Quién esparcirá al azar los posos del café?

¿Y qué decía la bola de cristal cuando echó a rodar?

¿Qué más puedo necesitar?

¿Tengo algo que perder?

No puedo perder.

Me tienes en tus manos

y me lees lo mismo que un libro.

Sabes lo que yo ignoro

y me dices las cosas que no me digo.

Me aprendo en ti más que en mí mismo.

Eres como un milagro de todas horas,

como un dolor sin sitio.

Si no fueras mujer fueras mi amigo.

A veces quiero hablarte de mujeres

que a un lado tuyo persigo.

eres como el perdón

yo soy como tu hijo.

¡Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo!

¡Qué distante te haces y qué ausente

cuando a la soledad te sacrifico!

Dulce como tu nombre, como un higo,

me esperas en tu amor hasta que arribo.

Tú eres como mi casa,

eres como mi muerte, amor mío.

 

b) También se puede partir de algo tan simple como comparar el tema de un poema y el de una canción. Así, la letra del “Hijo de la Luna” de Mecano y “El romance de la luna, luna” de Federico García Lorca son semejantes:

 

“Hijo de la luna"

Mecano

“El romance de la luna, luna”

Federico García Lorca

Tonto el que no entienda

cuenta una leyenda

que una hembra gitana

conjuró a la luna1 hasta el amanecer.

Llorando pedía

al llegar el día

desposar un calé.

-Tendrás a tu hombre piel morena-

desde el cielo habló la luna llena2,

-pero a cambio quiero

el hijo primero

que le engendres a él.

Que quien su hijo inmola

para no estar sola

poco le iba a querer.

Luna quieres ser madre

y no encuentras querer

que te haga mujer.

Dime luna de plata3

que pretendes hacer

con un niño de piel4

hijo de la luna.

De padre canela5 nació un niño

blanco como el lomo de un armiño

con los ojos grises

en vez de aceituna

niño albino de luna.

Maldita su estampa:

-este hijo es un payo

y yo no me lo cayo.

Gitano al creerse deshonrado

se fue a su mujer cuchillo en mano

-¿de quién es el hijo?

me has engañao fijo-

y de muerte la hirió,

luego se hizo al monte

con el niño en brazos

y allí le abandonó6.

Y las noches que haya luna llena

será porque el niño esté de buenas,

y si el niño llora

menguara la luna

para hacerle una cuna7.

La luna vino1 a la fragua

con su polisón de nardos.

El niño la mira mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

mueve la luna sus brazos

y enseña, lúbrica y pura,

sus senos de duro estaño3.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

harían con tu corazón

collares y anillos blancos2.

Niño, déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

te encontrarán sobre el yunque

con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,

que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

 

El jinete se acercaba

tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño,

tiene los ojos cerrados4.

 

Por el olivar venían,

bronce5 y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas

y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya

¡ay, cómo canta en el árbol!

Por el cielo va la luna

con un niño de la mano6.

 

Dentro de la fragua lloran,

dando gritos, los gitanos.

El aire la vela vela.

El aire la está velando7.

 

Del tema de una canción puede partirse para interesar a los estudiantes en un asunto determinado. Por ejemplo con la canción "Alfonsina y el mar" de Luna-Ramírez (canta Mijares o Mercedes Sosa) puede incitarse una seria investigación sobre la vida y obra de Alfonsina Storni:

 

Te vas Alfonsina con tu soledad,

¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?

una voz antigua de viento y de sal

te requiebra el alma y la está llamando,

y te vas hacia allá como en sueños,

dormida, Alfonsina, vestida de mar.

 

c) Existen algunas canciones que poseen ciertas características que las acercan a una corriente literaria, por ejemplo Agustín Lara con "Janitzio", que tiene algunos puntos de contacto con el Modernismo:

 

“Janitzio”

Agustín Lara

Características modernistas

¡Son las redes de plata un encaje tan sutil!

¡mariposas que duermen en la noche de zafir!

Como brilla la luna sobre el lago de cristal,

así brillan tus ojos cuando acaban de llorar.

Noches de serenata, de plata y organdí.

Quejas para la ingrata que por traidor perdí.

Plenilunio de gloria, ¡historia que se va!

Ilusión que se pierde y que nunca volverá...

Si me mata tu ausencia, si me ahoga la inquietud;

si no tienes clemencia para esta esclavitud,

que las aguas se lleven mi llanto y mi dolor

¡que recoja Janitzio el perfume de mi amor!

Símbolos de elegancia

 

Azul

 

Símbolos de elegancia

 

Musicalidad del lenguaje

 

Melancolía romántica

 

Elegancia de estilo

 

Personificación

 

d) Las canciones populares suelen imitar los elementos estilísticos de la poesía de manera simplificada, por lo que pueden servir para que el alumno reconozca estos elementos, primero en las canciones y posteriormente en la poesía:

 

Metáfora

"Atado a un sentimiento"

Miguel Mateos

"Yo soy un hombre sincero"

José Martí

Te llevo clavada como una espina en mi costado, entrando despacio.

He visto vivir a un hombre

con el puñal al costado,

sin decir jamás el nombre

de aquella que lo ha matado.

 

Hipérbole

"Llorándote un río"

Maná

"Égloga Segunda"

Garcilaso de la Vega

Te lloré todo un río

ahora llórame un mar.

Albanio: Creció de tal manera el dolor mío,

y de mi loco error el desconsuelo

que hice de mis lágrimas un río.

 

Paradoja

"Mátenme porque me muero"

Caifanes

"Aspiraciones de Vida Eterna"

Sta. Teresa de Jesús

mátenme porque me muero

que muero porque no muero.

 


e) Hay homenajes cuando el compositor de alguna canción, con o sin intención, rinde culto a un poeta a través de su música. Algunos ejemplos son:

  • Héroes del Silencio, "Iberia Sumergida" a un poema del mismo nombre de Luis Cernuda.
  • “Las Batallas” de Café Tacuba a las Batallas en el desierto de José Emilio Pacheco
  • "Polvo enamorado" de Mauricio González de la Garza (cantada por José José) al “Soneto XIII” de Luis de Góngora, a “Amor constante más allá de la muerte” de Francisco de Quevedo y a “Procura desmentir los elogios a un retrato de la poetisa” de Sor Juana Inés de la Cruz.

 

f) También se pueden llevar al aula algunas grabaciones de canta-autores como Joan Manuel Serrat, Amancio Prada y Mocedades con sus adaptaciones de algunos poemas.

 

Estas son sólo algunas ideas de lo que se puede hacer con las canciones populares y la poesía. Al trabajar en clase, los mismos alumnos irán arrojando un repertorio en relación con la obra poética.

 

Las explicaciones teóricas previas y posteriores tan importantes como necesarias para la comprensión de la literatura son indispensables para el buen funcionamiento de estos ejercicios. Creemos que con estos ejercicios podemos hacer que los alumnos participen activamente y con entusiasmo en el análisis de la poesía.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA


·         CALLEJA, Seve (1988) Lecturas animadas. Actividades didácticas de lectura en el Bachillerato, Madrid, Ediciones Mensajero, pp. 197-200.

·         CRESTA DE LEGUIZAMÓN, Ma. Luisa (1984). El niño, la literatura infantil y los medios de comunicación masivos, Argentina, Plus Ultra, 205 pp.

·         ESQUER TORRES, Ramón (1969). Didáctica de la literatura, Madrid, Ediciones Alcalá, 302 pp. (Didáctica, 2).



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