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Artículo 03

Volumen 04


¿Qué clase de que?

 

  Lic. María Elena Jaroma Blanco

ENP Plantel 6 “Antonio Caso”

Colegio de Letras Clásicas

 

¿Alguna vez se han preguntado cuál sonido es de los más particulares del español? Cuando escuchamos una lengua extranjera, percibimos una fonética especial, pueden ser sonidos guturales, nasalizados, una determinada entonación, etc., cuando intentamos identificarlo en nuestra lengua materna es difícil, no estamos conscientes. Pues bien, un sonido muy repetitivo y característico del español es el sonido /c, qu/, el cual puede ser particular y melódico en la lengua hablada, pero fastidioso cuando se trata de la lengua escrita. No pocas veces leemos con verdadero abuso la palabra “que” en un texto, lo cual no sólo denota problemas serios de redacción, sino también desconocimiento gramatical, ¿cuándo se puede omitir esta palabra y cuándo no?, ¿cuándo se puede suplir por otra y evitar esa molesta cacofonía en un escrito?

El punto álgido radica en distinguir primeramente cuál es la función gramatical que desempeña: pronombre interrogativo, expresión admirativa, pronombre relativo, conjunción o forma parte de una expresión comparativa. En este artículo analizaremos todos los casos, pero en especial centraremos nuestra atención entre la conjunción y el pronombre relativo, los cuales suelen causar verdaderos problemas y enredos al utilizarlos dentro de una oración, de ahí el título de este artículo ¿Qué clase de que? La pregunta puede parecer una broma, mas lejos de serlo es frecuentemente un dolor de cabeza y nos lleva a la pregunta: cómo distingo una función gramatical de la otra.

Vayamos por partes y por lo más sencillo dentro de lo complejo, pronombre interrogativo. Como su denominación indica, al ser un pronombre, suple a una persona, animal o cosa. ¿Qué se te olvidó? –Mi libro. Aquí está en lugar de un objeto (libro), desde luego la persona que cuestiona no sabe cuál es el objeto olvidado, por ello utiliza ¿qué?, si lo hubiera sabido habría dicho ¿Se te olvidó el libro?

 

 

Expresión admirativa, ¡Qué bien se te ve ese vestido!, en las expresiones admirativas, curiosamente, no suple precisamente, si bien, en muchas gramáticas se enseña comopronombre admirativo, más bien tienen un valor enfático, ¡Qué bonita mañana!, ¡Qué difícil está el examen!

Dejando de lado la cuestión nominal, en sí, no causan mayor problema distinguirlos si se encuentran entre signos de interrogación o admiración, pero si se hallan dentro de un párrafo, formando un estilo indirecto o retórico, el asunto cambia: Sólo el pobre sabe qué duro es ganarse el dinero, el sentido de este qué es admirativo, se puede suplir porcuán duro es ganarse el dinero;

No quiero saber qué te pasó, siempre inventas tus mismas historias, en este caso el qué es interrogativo, si observamos ambos casos, ya sea en forma interrogativa o admirativa, debe ir acentuado, este es un rasgo distintivo de la función que desempeña, independientemente de llevar los signos ¿? ¡!

Construcción comparativaEl Himalaya es más alto que el PopocatépetlAna estudia más que Armando, en expresiones de este tipo el binomio más que tiene un uso adverbial. Tampoco suele causar mayor problema y su uso es por lo general sencillo de comprender.

Ahora pasemos a las dos construcciones más importantes por su uso y abuso en el ámbito de la lengua escrita, el que conjunción y el que pronombre relativo.

La conjunción tiene como finalidad relacionar palabras, oraciones o ideas. Algunas conjunciones yuxtaponen las oraciones tales como las copulativas y,e; disyuntivas ou; adversativas aunque, pero. Sin embargo, la conjunción que, sí subordina. Esta conjunción completa la idea de verbos de pensamiento, lengua o sentido e introduce una oración subordinada:

  • Verbos de pensamiento: pensar, juzgar, analizar, parecer, consentir, aceptar, etc.




  •   Verbos de lengua: proponer, declarar, decir, explicar, etc.



  • Verbos de sentido: sentir, percibir, presentir, percatarse, etc.


  • Expresiones con ideas similares.



  

Concluimos con el que más complejo de todos, el pronombre relativo. Tiene la misma función gramatical de los pronombres arriba mencionados, sustituye, pero a la vez es difícil porque tiene relación con una persona, animal o cosa que se mencionó antes, a quien se le llama antecedente. De tal manera que el pronombre relativo concuerda con su antecedente en género y número, mas su función gramatical depende del verbo de la oración relativa a la cual pertenece y también es una oración subordinada. Puesto de otra manera, el pronombre relativo tiene su antecedente en una oración principal, concuerda con él en género y número, introduce una oración subordinada y para complicar más las cosas, dicho pronombre puede desempeñar las funciones de sujeto, complemento directo, complemento indirecto y complemento circunstancial, cuya única distinción es meramente sintáctica, porque este enigmático pronombre suele ser utilizado únicamente como que.

Sin embargo, no siempre tiene que ser así, ya que para nuestra buena suerte se puede suplir, en varias ocasiones, por la forma el cual, la cual o incluso por el elegante cuyo. El correcto uso de estas formas evitaría la constante repetición cacofónica mencionada al comienzo este escrito.

Comencemos la batalla gramatical:

  •          Que sujeto.

 

La oración principal es El perro es del vecino, intercalada está la oración relativa, que me espantó ayerque se puede sustituir por el cual me espantó ayer, en donde que/elcual es el sujeto de espantó, cuyo complemento directo es me (a mí). Notemos que perro y que/el cual, concuerdan en que son masculino singular, pero la función gramatical está determinada por el verbo espantó.






La oración principal es Esta es la chica, oración relativa que le gusta a Francisco o la cual gusta a Francisco. El antecedente de que/la cual es chica, concuerdan en ser femenino singular. Que es el sujeto de gusta.

  • Que, complemento directo.



 

Oración principal, El libro está muy interesanteQue compré ayer o el cual compré ayer, es la oración relativa, donde que/ el cual es el complemento directo de compré (yo) y tiene como antecedente en la oración principal el libro. Nuevamente el libro y que/ el cual concuerdan en género y número, pero es complemento directo porque depende de un verbo transitivo que es compré.

 


Oración principal, Los niños eran tan lindoslos niños, son el antecedente de que/los cuales, concuerdan en masculino plural, y son el complemento directo de vimos (nosotros) que es un verbo transitivo.

 

  • Que, complemento indirecto.



Oración principal, El señor es el profesor de matemáticasel señor es el antecedente de al que/ al cuala quien en el caso del complemento indirecto tenemos una pequeña ayuda con la preposición a para distinguir la función gramatical. Comprobamos que el señor y al que/al cual concuerdan en masculino singular.



 

Oración principal, Las actrices eran de la época de oro del cine nacional, las actrices son el antecedente de a las cuales, concuerdan en ser femenino plural, a las cuales es el complemento indirecto de se otorgó.

 

  • Que, complemento circunstancial.



El complemento circunstancial en general se vale de preposiciones antes del relativo, lo cual también ayuda a identificarlo con relativa facilidad. Aquí la oración principal es El tema estuvo genial. Tema es el antecedente de en que /en el cual, concordando con el antecedente en género y número.

 

  • Cuyo. Es prácticamente una reliquia lingüística, heredada de la forma latina correspondiente al caso genitivo. Su uso, en consecuencia, es poco frecuente y un tanto restringido a ciertos giros literarios o a la lengua escrita.


Para esta construcción el análisis es más complejo, la oración principal es Sidharta es un libro muy interesante. El pronombre cuyo no tiene un antecedente, sino un pospuesto que es autor, es decir, el autor de Sidharta ganó el Premio Nobel. Concuerda con el pospuesto en género y número, y siempre tiene una idea de posesión o pertenencia.

 

Conclusión

Una vez identificados qué clase de que se tiene, es más fácil poner atención al redactar e intentar utilizar las formas relativas el cual, la cual, los cuales, las cuales, incluso recuperar el antiguo cuyo, de esta manera es factible redactar con más soltura y riqueza de sonidos, puesto que el bagaje lexicológico de nuestro idioma lo permite.

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