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Artículo 06

Volumen 16


EL MODELO  DE EXPERTOS Y NOVATOS: UN APOYO  PARA EL DESARROLLO DE LA HABILIDAD DE EXPRESION ORAL EN EL APRENDIZAJE DE UNA LENGUA EXTRANJERA.

Dra. María Amelia Xique Suárez

Facultad de Lenguas

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

 

Abstract

La presente investigación muestra los resultados que se obtuvieron de la implementación del Modelo de Expertos y Novatos en el grupo de Lengua Meta I de la Facultad de Lenguas de la BUAP aprovechando que el nivel de inglés de esa clase  era heterogéneo. El objetivo fue  apoyar a los alumnos que mostraban bajo nivel de inglés a mejorar evitando de esta manera posibles problemas de autoestima y/o que desertaran de la carrera. En la investigación se llevaron a cabo una serie a estrategias como clasificar a los alumnos como expertos y novatos tomando en consideración el nivel de  competencia en cuanto a la lengua inglesa así como su estilo de aprendizaje tomando como base el cuestionario de Honey-Alonso (CHAEA) además de exámenes para evaluar la expresión oral y escrita.

Palabras claves: Modelo de Expertos y novatos, Lengua Meta 1, nivel de inglés, heterogéneo, estrategias, nivel de competencia, estilo de aprendizaje.

Introducción.

En inglés, la producción de la habilidad de expresión oral se torna de mayor importancia para aquellos alumnos que se preparan profesionalmente en la enseñanza del idioma, ya que será a través de ella que los futuros profesores demostrarán qué tan competentes son en el idioma. Por lo que es necesario que, desde el inicio de la carrera, se motive a los alumnos a comunicarse en el idioma extranjero utilizando las cuatro habilidades, en especial la  de expresión oral.

Sin embargo, existen varios factores que pueden impedir o limitar la producción de la expresión oral. Uno de ellos es que los grupos sean heterogéneos en cuanto a la producción oral, es decir, que en la clase se encuentren alumnos con diferentes niveles de inglés, y que los que cuentan con nivel avanzado monopolicen la clase provocando por consiguiente que aquellos que se ubican por debajo de ese nivel, se sientan desmotivados porque no responden a las expectativas de los que más saben encontrándose entonces dividida la clase entre los que cuentan con la competencia más desarrollada y los que no la tienen. Por lo que es importante que el profesor de inglés tome decisiones al respecto, ya que, dependiendo de la metodología que utilice, se podrá involucrar a todos los alumnos en las actividades que se planeen y así ayudar a la mayoría a sentirse motivados para comunicarse a través de la habilidad de expresión oral.

De acuerdo al Diccionario de autores AMEI-WAECE (2003) “la habilidad es el dominio de un sistema de operaciones prácticas y psíquicas que permiten la regulación racional de una actividad, y que implica acciones que comprenden conocimientos, hábitos y operaciones orientadas, ejecutoras y controladas que permiten realizar con éxito una actividad” (Diccionario de autores AMEI-WAECE2003). En lo que se refiere a la enseñanza de idiomas, Oxford (1990) la define como, habilidad, experiencia y capacidad las cuales  se mejoran durante el proceso del desarrollo del lenguaje “The term skill means ability, expertness, or proficiency. Skills are gained incrementally during the language development process” (Oxford, 1990:6).

Problemática.

La Facultad de Lenguas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla cuenta con la licenciatura en la enseñanza del inglés o francés. La mayoría de los estudiantes que ingresan a la Facultad eligen la terminal en la enseñanza del inglés (LEI). El nivel de idioma de los alumnos que ingresan a la LEI es variado ya que no es requisito el contar con cierto nivel de inglés para ingresar  a esta licenciatura lo cual trae como consecuencia que en las clases de Lengua Meta, asignatura destinada al aprendizaje de la lengua extranjera, se encuentren alumnos con distintos niveles.

Uno de los problemas que enfrentan aquellos cuyo nivel de inglés es menor o igual al de principiantes es que no  entienden cuando se les habla en el idioma extranjero o encuentran difícil el articular palabras, frases, ideas aunque las estén aprendiendo en la clase, máxime si no practican fuera de clase. Cabe aclarar que la clase de Lengua Meta I no se inicia con nivel introductorio sino con un nivel de A1, tomando en consideración los niveles que señalados en el Marco Común Europeo de las Lenguas. Esto se torna más grave al tener compañeros cuyo nivel de inglés se ubica por arriba del nivel de principiantes creándose divisiones entre los que “saben más” y los que “saben menos” donde los primeros son protagonistas en todas las actividades y los segundos se aíslan y tratan de pasar desapercibidos por lo que se pierde ese trabajo colaborativo que debe imperar en clase, especialmente si se trata de desarrollar la habilidad de expresión oral. Dado que existen alumnos de nivel alto que desean apoyar a los que tienen problemas surgió la siguiente pregunta, ¿Qué tan benéfico seria formar parejas de trabajo donde uno de los estudiantes contara con un nivel de inglés superior al de su compañero? basándonos en el modelo de Expertos y Novatos.

Es esta característica lo que se trató de aprovechar en la clase de Lengua Meta I de la LEI, donde, los alumnos que tuvieran un nivel superior a A1 (llamados expertos) ayudaran a los alumnos que contaban con un nivel de inglés menor a  A1 (llamados novatos). Por lo tanto, el objetivo de esta investigación fue fundamentar de qué manera el modelo de expertos y novatos contribuiría al desarrollo de la habilidad de expresión oral en el futuro profesor de la licenciatura  en la Enseñanza del inglés de la BUAP.

El modelo de Expertos y Novatos.

Al revisar investigaciones que hubieran sido utilizadas para solucionar un problema similar al que se presenta en esta investigación nos encontramos con el Modelo de Expertos y Novatos, el cual se ha centrado principalmente en aspectos como las diferencias existentes respecto a las formas de aprender o adquirir cierto conocimiento entre expertos y novatos; la forma de llevar al novato a niveles de experto  y los procesos de solución de problemas. Pero lo que al parecer no se ha investigado, de acuerdo a las indagaciones realizadas, es el que se refiere  a la interacción entre expertos y novatos. Es decir, a lo que se puede lograr al unir a un experto con un novato asignándole tareas relacionadas a la Lengua Meta que tendrían que realizar juntos, donde tanto el experto como el novato son responsables del éxito o fracaso de su aprendizaje.  Simón y Chase (1973) definen al experto como “aquel que es superior en el conocimiento sobre un dominio”. López (s/a)  agrega que es un experto con respecto a un determinado dominio. Es decir, que no hay expertos generales y el convertirse en experto es el resultado de la práctica acumulada, del aprendizaje;  pero además, hay que tomar en cuenta el tipo de práctica, las características que se tomaron en consideración y la forma como se llevó a cabo.

Una vez que se investigó acerca del modelo, se decidió aplicarlo en la asignatura de Lengua Meta I. Aunque la ayuda debería ser en todos los aspectos, es decir, practicar el idioma utilizando las cuatro habilidades, esta investigación sólo se centró en los resultados que se obtuvieron en la habilidad de expresión oral, ya que como se mencionó anteriormente, es en la que los alumnos presentan mayor dificultad pero que necesitan en clase para  exposiciones y participaciones así como para presentación de  una clase frente a grupo al solicitar empleo antes o después de egresar.

En relación a la clasificación de Expertos y Novatos, se tomó en consideración el contenido que se contempla en la asignatura de Lengua Meta. Es decir, si el examen de diagnóstico señalaba que el alumno contaba con un nivel mayor a A1 de acuerdo al Marco Común, entonces se le clasificaría como experto basándonos en  la definición contemplada en la introducción. Por consiguiente, un alumno novato seria aquel que presentara problemas  para comunicarse en la Lengua Meta I y contando con nivel menor a A1.

Para que los alumnos puedan comunicarse en un idioma extranjero, es importante que el salón de clase sea un lugar donde se sientan cómodos, seguros y motivados para hablar. Pica, Young y Dougty  (1985) (en Celce-Murcia, 1991) mencionan que existen dos tipos de ambientes lingüísticos: uno donde el profesor está frente a la clase y otro que se caracteriza por la interacción alumno-alumno que enfatiza el input auténtico más simplificado, el cual proporciona más oportunidades para el aprendizaje, donde el aprendiz se centra desde el inicio en la tarea comunicativa y colabora para lograr la comprensión mutua modificando su lenguaje de acuerdo a las demandas. Con la implementación  del modelo se volvería más significativo el aprendizaje basándonos en lo que  Vigostky ( en Powell y Kalina (s/a) menciona dentro del constructivismo social, y principalmente en la Zona de Desarrollo Próximo donde destaca  la importancia de trabajar en equipo con alguien con mayor capacidad de desarrollo para que el aprendizaje sea significativo, idea que también comparte Carretero (1996).

Metodología

Los sujetos.

Al inicio del curso, la clase estaba formada por 30 alumnos de los cuales 20 eran mujeres y 10 hombres. La edad  de los alumnos era entre los 18 a 20 años.

Los Instrumentos

En la primera semana de clases se aplicó un  examen diagnóstico a los alumnos de Lengua Meta para ubicarlos de acuerdo al  nivel de inglés. El examen consistió en la presentación de cada estudiante tanto en forma oral como escrita ante el grupo donde tenían que proporcionar información personal. Se eligió esta forma de examen diagnóstico ya que, de acuerdo a mi experiencia, estas son las mejores maneras de detectar qué tan  competente es el alumno tanto en la habilidad de expresión escrita como en la oral, es decir, en las competencias productivas. Refuerzo la idea con Celce-Murcia (1991) quienes sostienen que es a través de la producción, tanto oral como escrita por las que se detecta el nivel de competencia de una persona respecto al  idioma.

Ubicación del alumno de acuerdo con su estilo de aprendizaje.

También se aplicó a los alumnos el cuestionario de Honey-Alonso (CHAEA) para identificar el estilo de aprendizaje que predominara más en cada uno para que al formar las parejas de expertos y novatos pudieran compartir estrategias similares al aprender.

Resultado de los instrumentos.

a) Nivel de Inglés. Del examen oral y escrito se obtuvo que ocho alumnos contaban con un nivel pre-intermedio (A2), seis con nivel principiante (A1) y dieciséis con nivel introductorio (-A1). Entonces se llevó a cabo la clasificación: los expertos estarían conformados por los ocho alumnos ubicados en el nivel pre-intermedio y los novatos serian aquellos alumnos con nivel de  introductorio. Los que fueron ubicados en el nivel de principiante, estarían en medio de los dos grupos mencionados.

b) Estilo de aprendizaje

En cuanto a la formación de parejas de expertos con novatos nos basamos en  los resultados obtenidos del cuestionario de Honey- Alonso respecto a su estilo de aprendizaje. Los resultados fueron los siguientes: el  45% de los alumnos tenían el estilo reflexivo más desarrollado, el  27% el teórico, el 15% el activo y 13% el pragmático. Todos los alumnos contaban con influencia de los otros tres estilos pero el estilo reflexivo fue el que más predominaba en el grupo. El siguiente paso consistió en formar parejas que compartieran el mismo estilo de aprendizaje. A los novatos reflexivos se les ubicó con un experto reflexivo, a un novato teórico con un experto teórico.

Procedimiento.

En la segunda semana de clases se les presentó a los alumnos el proyecto del modelo de expertos y novatos. Se les explicó el motivo de su implementación y de la responsabilidad que representaba. Además, se les dio la definición de lo que se entendía por experto y novato para no herir susceptibilidades. Por último, se les invitó a participar en el proyecto estando el 99% de acuerdo. Sin embargo, al momento de informarles el nombre del compañero experto con el que trabajarían durante el curso, tres de los alumnos novatos pidieron trabajar con un solo experto ya que les había gustado la forma de ser de ese estudiante porque era paciente con ellos. Respecto a los alumnos que habían sido ubicados en el nivel de principiantes, se formaron parejas entre sí, es decir; un principiante con otro principiante siempre tratando de que pertenecieran al mismo estilo de aprendizaje.

Las condiciones del proyecto fueron las siguientes:

a)    En el salón de clase.

Las parejas de Expertos y Novatos tenían que sentarse juntos en la clase. Los expertos tratarían de comunicarse en inglés con los novatos tanto para hacer preguntas o comentar alguna situación como para responder a alguna duda de los novatos. Realizar entre ellos las actividades que se requirieran dentro del salón. Las parejas tenían que compartir las estrategias que utilizaban para estudiar y, en el caso de los novatos, tratar de implementar alguna de las estrategias mencionadas por el experto a su diario aprendizaje y observar si tenía algún efecto. El experto debía alentar al novato a participar activamente en clase.

 

b)   Fuera del salón.

Las parejas de expertos y novatos tratarían de realizar las tareas juntas, donde el novato trabajaría más y el experto corregiría los errores al novato solucionando así las dudas. La tarea debía ser entregada  individualmente  aunque la realizaron juntos.

Resultados

Las parejas trabajaron durante un curso (cuatro meses) y sólo un alumno decidió retirarse del proyecto ya que, a pesar de que era un alumno con un buen nivel de inglés,  la interacción con su novato no fue la adecuada por lo que el profesor se hizo cargo de esta alumna. Tres alumnos de esta sección se dieron de baja por lo que se tuvo que asignar algún novato a los expertos que se quedaron solos o que trabajaran entre ellos. En general, la mayoría de las parejas se sentaban a trabajar juntas durante la clase. Existió empatía a pesar de que algunas parejas estaban conformadas por una experta y un novato o un experto y una novata por lo que se puede concluir que hubo entendimiento entre sexos opuestos. Fuera del salón se observó a tres parejas quienes pasaban la mayor parte del tiempo juntas trabajando en las tareas asignadas.

Respecto al desarrollo de las habilidades lingüísticas, el 50% de los alumnos novatos sintieron más confianza para comunicarse en forma oral con sus expertos y con los demás compañeros así como con la profesora cuando se realizaban actividades grupales. Dos de las actividades que se consideraron para practicar la habilidad de expresión oral fueron la presentación de una pequeña obra de teatro y la presentación de una canción en parejas o individual. Respecto a la primera actividad, uno de los grupos representó un episodio de una serie juvenil en inglés llamada “Friends” donde se la participación de los novatos fue sobresaliente. En la presentación de las canciones, perdieron el miedo a estar frente al público representado por sus propios compañeros de clase.

Conclusiones Generales.

A partir de los resultados obtenidos, se puede concluir que:

1.            La implementación del modelo de expertos y novatos es un recurso del cual el profesor puede hacer uso para trabajar con grupos heterogéneos en cuanto al nivel de inglés.

2.            El modelo puede ser útil no solo en el desarrollo y práctica de la habilidad de expresión oral sino también para las otras habilidades o sub-habilidades.

3.             Aunque es recomendable ubicar a las parejas de expertos y novatos dependiendo de su estilo de aprendizaje también es aceptable permitir a los alumnos trabajar con compañeros con quien exista empatía y se identifiquen ya que  lo importante es que exista compañerismo y confianza entre ellos para que el aprendizaje sea más significativo.

4.            La aplicación del modelo puede ser útil en otras asignaturas donde existan grupos heterogéneos en cuanto a aprendizaje se refiera.

REFERENCIAS

Alonso, C; Gallego, D; Honey, M (s/a). Evaluación de su estilo de aprendizaje. Cuestionario Money-Alonso. Consultado el 30 de septiembre de 2013. http://.ice.deusto.es/guiaaprend/test1.asp

Carretero, M. (1996). Introducción a la Psicología Cognitiva. Edit. AIQUE. Argentina.

Celce- Murcia, M. (2001). Teaching English as a Second or foreign Language. Boston, MA: Heinle & Heinle.

Diccionarios de Autores AMEI-WAECE 2003. Consultado el 30 de septiembre de 2013. http://www.waece.org/diccionario

Marco Común Europeo de referencia para las Lenguas: Aprendizaje, Enseñanza, Evaluación (2002). Madrid. Edit. Consejo de Europa para la Publicación en inglés y francés. Consultado el 20 de agosto de 2013. http://cvc.cervantes.es/ensenanza/ biblioteca_ele/marco/cvc_mer.pdf

Meagher, S. Mary Elaine (1999). Representaciones, Normas y Valoraciones acerca del Proceso de Enseñanza y Aprendizaje: Expertos y Novatos en el bachillerato. UNAM. México.

Oxford, Rebecca. (1990) Language Learning Strategies. Heinle and Heinle. The United States of America.

Powell, Katherine . C., and Kalina Cody. J; (s/a). Cognitive and Social Constructivism: Developing tools for an Effective Classroom. Florida Atlantic University.

Richards, Jack C; Renandya, Willy A. (2002) Methodology in Language Teaching. Cambridge  University Press.  The United States of America.

Simón y Chase (1973) en López M, Asunción. (s/a) Aportaciones de la Psicología Cognitiva al aprendizaje e instrucción de los pilotos. Consultado el 25 de agosto de 2013. http://www.aepaspain.com/ actividades.htm


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