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Artículo 07

Volumen 16

Bullying en una sociedad decente.

María Mercedes Camacho Reyes

Escuela Nacional Preparatoria No 6 “Antonio Caso”

Colegio de Lenguas Extranjeras: Inglés

 

En una mañana soleada del mes de diciembre, los alumnos llegaron inquietos al aula, se había  reconocido un caso de Bullying en Estados Unidos y varios de los estudiantes sentían que les desbordaba la ansiedad de platicar sobre el tema, por lo que la profesora decidió cambiar la estructura de la clase, que era un tema gramatical del programa, por el comentario sobre si ellos habían tenido una experiencia de Bullying o sabían de algún  caso, las parejas participaron activamente, se oía un gran movimiento en el aula, después de cinco minutos la profesora indico que platicaran de sus experiencias con otras parejas y luego se formaron equipos de cuatro. Más adelante, se realizó una plenaria y ellos empezaron a relatar lo que habían vivido o los casos de los tenían conocimiento.

Entre ellos se encontraba Brenda; una joven de estatura regular, un poco alta para el común de sus compañeras, es un poco tímida, pero consigue tener buenas calificaciones, tiene una relación de amistad cercana con una compañera, además de poseer un  buen nivel de inglés. A pesar de su timidez se le ve activa, participativa y deseosa de obtener buenas calificaciones. Regularmente, se queda en medio del salón, y siempre permanece con su grupo de amigas. La profesora pidió que los compañeros eligieran el caso de alguien para platicarlo, Brenda se levantó y con voz firme expresó: "cuando iba en la secundaria me atacaban  mis compañeras por ser pequeña y muy delgada, una de ellas, apoyada por su grupo de amigas me aventaban en el bote de la basura, o me echaban basura. Cuando era la clase de deportes me amarraban a los postes de las canchas con mis trenzas y ahí me dejaban hasta que terminaba el partido, también se dedicaban a perseguirme para quitarme lo que trajera en ese momento para comer, de hecho, les llevaba el lunch a ellas". Una ola de indignación llenó el aula y los compañeros le preguntaron porque no habló sobre el problema con alguien, y ella expresó que no se le ocurrió que la situación podía cambiar para bien, sino más bien empeorar, ya que el mundo de los profesores es un mundo aparte y ellos no sabían que hacer. Uno de los compañeros se mostró muy indignado por lo sucedido y de pronto el mismo dijo: un momento "yo fui bulleador y me reconozco que lo que hacía era  tan agresivo como lo que te hacían, creo que tu situación no era fácil.” “¿Alguien más supo de tu problema?” La joven respondió que nadie sospechaba, incluso su madre nunca supo de la situación porque ella creía que enviaba" a su hija a una excelente institución privada con mucho prestigio por lo que nunca podría creer que su hija tenía esos problemas, de hecho, para ella era la primera vez que lo hablaba.

 

La pregunta que surge es ¿el origen de la indignación de los compañeros era por la humillación que había sentido su compañera?, ¿era porqué las neuronas espejo los invitaban a compartir los mismos sentimientos? ¿Qué sucedía con ese grupo de estudiantes que manifestaban diversos sentimientos encontrados en ese momentos?

 

El momento que vivieron los jóvenes representa como salió a la luz que la sociedad en la que se desarrollan, no es una sociedad decente porque permite que sus miembros se humillen mutuamente. La joven que en ese momento de su vida era una adolescente pequeña y delgada fue humillada a causa de su aspecto físico, por ser una de las alumnas que intentaba distinguirse por su inteligencia y sus buenas calificaciones; las compañeras que se dedicaban a maltratarla encontraban formas humillantes en las que públicamente la castigaban y la exponían ante los demás compañeros, quienes por alguna razón guardaban silencio en complicidad con lo que estaban testificando.

 

En este juego, la joven se comportaba como los estoicos cristianos humildes que consideran que tienen que soportar todo para ganarse el Cielo, en este caso, al guardar silencio resistió el embate de sus compañeras, y tal vez en su propia consideración se ganó la Eternidad, puesto que estoicamente soportó la persecución constante de las compañeras abusivas. Tal vez la joven con su narración esperaba que sus compañeros sintieran compasión por ella, pero en palabras de Avishai Margalit, quien expresa que Nietzche considero que el sentimiento de compasión debía reconsiderarse al establecer una concepción de los valores con respecto al orgullo, en este lo que queda en juego en relación a la chica, es su orgullo y los compañeros que la escuchaban deseaban en ese momento poder haber hecho algo por ella. De hecho, es un momento de lástima en el que "hay un sentimiento  de superioridad: 'esto te ha pasado a ti, pero no puede sucederme a mi'. Es esta asimetría lo que distingue la lástima de la compasión... El que siente lastima asume intrínsecamente que es superior a la persona que le inspira ese sentimiento" ( Avishai: 182) ese momento fue muy claro cuando el compañero se descubre como parte de los agresores en su escuela. ¿Cuál era el sentimiento que lo movía a preguntarle quiénes eran cómo se podía haber defendido como víctima de sus agresoras? Es acaso que sentía lástima o compasión, de pronto él se encontró en una posición en la que él estuvo, en la que él abusaba de sus compañeros, pero su situación ya había cambiado, ese insight que tuvo le hizo transformarse y darse cuenta que estaba en un momento de su vida en el que podía estar en medio, y el disparador eran los instantes vividos con su compañera en ese intercambio de ideas.

 

Por otra parte,  Brenda se sientió humillada porque había sido tratada como "no humana" , las compañeras la cosificaron al considerarla como un saco de basura que se puede arrojar al bote, el sentimiento de humillación hizo que salieran a la luz diversos sentimientos que invadieron a todos los compañeros. En un momento eran las "cicatrices de la humillación" y en este caso aunque no había señales exteriores, la dignidad humana de Brenda quedo sometida por la crueldad que demostraron sus compañeras;  sin embargo, ella se ganó el Cielo, por lo que se convirtió a partir de ese momento en una mujer fuerte que había resistido el castigo y se había transformado de crisálida a una mariposa.

 

Referencia

 

Margalit, A, (1997). La Sociedad Decente, Paidós, Barcelona.

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